Alejandro García de ALCOSTE TATOO: «Tenía claro que el camino convencional no era lo adecuado para mí»

¿De dónde viene Alejandro García Álvarez y hacia dónde va?

De “La Paqui” y Clemente “El del agua”. Vengo de un pueblo situado en la provincia de Badajoz, llamado Calamonte. De allí vengo y de allí me siento hoy en día, corazón compartido con Cáceres, ciudad que me dio la bienvenida cuando sólo tenía 17 años con las ganas de aprovechar la vida y un futuro incierto en una carrera que nunca me gustó. Enamorado de Cáceres desde el primer momento, ofrecía todas las posibilidades que puede ofrecer una ciudad, pero con el encanto de un pueblo, sentimiento que me encandiló y arraigó inconscientemente a este sitio. “Pintamonas” y todo lo que se me presentase desde bien pequeño, tenía claro que el camino convencional no era lo adecuado para mí.


Hacia dónde voy… es un poco más complicado, nunca me he parado a pensarlo detenidamente. Cierto es que ahora mismo estoy centrado en el tatuaje casi al 100%, pero sigo teniendo la inquietud de moverme y probar cosas que te despierta la juventud. Aprendiendo poco a poco a compaginar mi tiempo libre con el trabajo y hallar la manera de vivir lo más tranquilo posible.
Esa quizás sea la respuesta, la tranquilidad, conociendo exactamente qué es una respuesta amplia y difusa.


El tatuaje vino a mí de forma fortuita y me dio todo lo que a día de hoy tengo. Supongo que en algún momento cuando considere que esa deuda está saldada, se irá de mí de la misma forma.

¿Hay que ser un pandillero de barrio para ser tatuador y grafitero?

¡Ni muchísimo menos!

Entiendo perfectamente la imagen que hoy en día seguimos proyectando, entiendo que están desapareciendo un poco los prejuicios con el cambio generacional, pero todavía tenemos ese sentimiento arraigado.


Es bastante común que si vas tatuado (hablando de una persona muy tatuada) sigas viviendo situaciones que te lleven a pensar que no está superado, es normal, pero al final sabes a lo que te arriesgas, una imagen que se sale de lo normal atrae miradas, comentarios y suspiros… Tú mismo decides exponerte a ello cuando te tatúas.


Al final todo cambiará, y los jefes actuales se jubilarán, entrarán personas más jóvenes y acabarás comparando tus tatuajes con los de tu jefe.


En lo referente al graffiti lo considero una simple forma de expresión. En mi caso lo denominaría la exhalación del ego, el verme en todos lados. Soy un muchacho normal y he crecido en un entorno completamente normal, he tenido una buena educación, padres presentes y todo lo necesario en esta vida. Al final es la simple elección de los hobbies lo que te lleva a tomar un camino u otro. Sí que es cierto que un hobby que se sale un poco de la normal y que en algunos ámbitos está perseguido por la ley, pero bueno… ¡Sin riesgo, tampoco hay diversión!

¿Es un arte el tatuaje?

Completamente, fuera del tatuaje comercial obviamente. Un artista del tatuaje se pasa toda la vida preparándose para tatuarte, desde el primer momento que coge la máquina y decide que su destino estará repleto de sin sudores y frustración (ningún artista que esté contento y satisfecho con su obra logrará evolucionar) pone sobre sus hombros una responsabilidad con el cliente.


Dejarse llevar por un artista es lo mejor que puedes hacer, elegir bien con quién tatuarse y qué tipo de estilo es muy importante, creando un vínculo entre tatuador y tatuado que se basará en tiras y aflojas para conseguir un 50-50 y que estéis cómodos los dos.


Hoy en día hay artistas increíbles con una calidad impresionante. Personas que se especializan en cualquier cosa que te puedas imaginar y que pueden llegar a plasmar las más locas de las ideas con una sutileza inimaginable. No hay nada más reconfortante que acabar de hacer una pieza que tú mismo has creado desde 0 y ver que el cliente está igual de contento que tú.

¿Se tatúan mucho los extremeños?


Sorprendentemente sí, ya no sólo extremeños, si no todo el mundo. El tatuaje ha conseguido ocupar una normalidad en nuestras vidas, utilizándose tanto estéticamente como para marcar recuerdos.


¿Cómo está el mundo del tatuaje en Extremadura?

Hay muchísimo nivel, la llegada de las redes sociales a nuestro sector ha conseguido dar visibilidad a gente que trabaja realmente bien, facilitando también la elección de artista a la hora de realizar un proyecto. Extremadura no se ha quedado atrás, dando vida a grandes artistas que han podido quedarse en su lugar de residencia y conseguir nombre en este mundo a través de internet. Ahora mismo es normal viajar para tatuarse, haciendo que personas que desarrollan su trabajo puedan quedarse en su ciudad, pueblo o provincia y tener una clientela fija. Obviamente vamos todavía un paso por detrás de ciudades como Madrid o Barcelona, pero para la población que tenemos y lo despoblado de la provincia no podemos quejarnos.Artistas como Luis Lorenzo, Chany Berlanga, Carlos Rubio, Alex Bravo… etc elevan muchísimo el nivel en nuestra región.

¿Para qué sirve un tatuaje?

Para lo que quieras que sirva, tanto para marcar recuerdos como he comentado antes o simplemente a nivel estético. 

Hay personas que utilizan tatuajes para tapar cicatrices, para dejar claras alergias, diabetes, etc. Al final es una etiqueta que te acompañará hasta el fin de tus días. Hoy en día se puede decir que de este mundo no te llevas nada a la tumba, excepto el traje que elijas y los tatuajes que te hagas.

¿Deben de ser caros los tatuajes?

Aquí entramos en un tema complicado y el valor que le da cada persona a su trabajo. Partimos de la base de que estamos hablando de un producto artesano, que es lo bonito de esta profesión. No va a ser perfecto, va a haber un punto fuera de lugar, una línea que no está perfecta, un trozo que ha curado mal…
Y eso precisamente es lo que le da el valor, las cosas perfectas no tienen alma.

Cada artista elige el precio que le da a su tiempo “el tatuaje te lo regalo, lo que te cobro es el tiempo”. Sí que más o menos todos los estudios parten de una base de 50€ para hacerte alguna cosita pequeña, cada uno elige cuánto y con quién gastarlo, teniendo claro que nadie da oro por cobre.



¿Cuándo nace ALCOSTE TATOO y que impacto crees que tiene en la ciudad de Cáceres?

Alcoste Tattoo nace en 2019, bajo la incertidumbre que me proporcionaba una carrera que nunca elegí y la necesidad de expresarme que siempre he tenido. Cogí una máquina de tatuar por primera vez con 19 años (2015) gracias a mi tía María, a la cual nunca podré agradecer lo suficiente todo lo que ha hecho por mí. Tatuaba intermitentemente, adentrándome en un mundo todavía por descubrir para un muchacho demasiado perdido en su día a día. Cuando estaba terminando la carrera (2019) decidí que no era lo mío y que no era lo que quería. Ahí tuve claro que tenía que jugármelo todo a este sueño, lo que nació como hobby se convirtió en trabajo y forma de ganarme la vida gracias al primer estudio en el que estuve, sólo tenía que darle forma a lo que llevaba construyendo toda la vida sin saberlo. Realmente en ese momento nació el nombre de Alcoste, era una simple manera de formalizar mis tropiezos en este mundo e intentar darle un sentido más serio y profesional.


Respecto al impacto… al final creo que he conseguido un nombre en la ciudad sin quererlo, ya que sólo intento que cada persona que entré en mi estudio se vaya con un recuerdo grato del tiempo que pasé en mi “casa”. Al fin y al cabo, llevo en esto desde muy pequeño y como siempre he dicho no quiero tomarme mi trabajo como un trabajo. Creo que lo que siempre me ha diferenciado es el acercamiento hacia la figura del cliente, intentando que se sientan bien, a gusto y borrando la barrera de tatuador y tatuado. Tratar a la gente como me gustaría que me tratasen a mí, en definitiva. Creo que esto ha sido el mayor punto fuerte en lo referente a mi carrera y lo que ha conseguido que tenga una clientela tan fiel y a la que les debo todo. Impacto o no, cada uno que opine lo que quiera, no soy una estrella del Rock ni muchísimo menos, simplemente estoy intentando cumplir un sueño.



¿Cuál era tu sueño de niño?

Si me viera el Alejandro de cuando era niño ahora mismo…ni se conocerían. Creo que mi sueño siempre ha sido pintar y ganarme la vida con ello realmente. Entendí desde muy joven que en el mundo del graffiti era muy difícil ganarse la vida y en ese momento apareció el tatuaje como por arte de magia y me dio un motivo para soñar otra vez. Nada de esto estaba planeado y me gustaría que (dentro de un orden) todo siguiera sin planear.



¿Se va a morir tatuando Alejandro García?

Me gustaría decir que si… pero no va a ser así. El tatuaje es un mundo muy exigente a nivel físico, muñecas, vista, espalda…Tiene un periodo muy marcado que no suele llegar a los 60, intentaré aprovechar todos estos años al máximo posible y pasármelo bien, y después intentaré seguir con el estudio desde las sombras por así decirlo. Moriré pintando, eso lo tengo claro.


Alejandro García Álvarez morirá, pero Alcoste Tattoo no desaparecerá hasta que no se vaya su último tatuaje, su última pieza… De eso se trata y siempre se ha tratado el arte, de vivir más allá de tiempos, fechas o cualquier cosa establecida. La inmortalidad del recuerdo y de los sentimientos.