Poemas regalados: Tente Garrido

Nacido en Plasencia en 1980, es diplomado en Pedagogía Terapéutica, graduado en Educación Primaria, diplomado en Literatura Creativa/Narrativa por la Escuela Universitaria de Artes TAI y en la actualidad ejerce como maestro de lengua portuguesa en Valverde del Fresno (Cáceres). Es autor de los poemarios Glory hole (Ediciones Vitruvio, 2021) —seleccionado entre los mejores libros de poesía del año 2021 por la Asociación de Editores de Poesía (AEP)—, Temperamentos básicos (Editora Regional de Extremadura, 2022), Santuarios (Editorial Averso, 2025) y el poemario bilingüe en Castellano y Fala Peonías en el lecho del Fauno (Bajamar Editores 2025). Ha publicado también poemas y relatos en diversas antologías, revistas y fanzines. Estrechamente vinculado al mundo de la música, es letrista del grupo de punk-rock Antikracia.

FANTOSMIA

Son pequeños brotes que perforan la carne translúcida de un amanecer derramado en tu espalda.

Gotas de cera derretida bordando una arteria circular, una espiral de construida en una taza de porcelana.

Quimeras de fuego, mesetas en llamas, el suplicio de todas las mañanas. Hojas de olivo –bocas- repletas de telarañas.

Se llama dolor, se llama esperanza.

Me dice al oído que lo haga con calma, que avance despacio y no pierda en palabras la luz que nos guía en el agua estancada.

Son pequeñas arpías -golpe de garra- escamas brillantes, puños y balas. Pulsión, repulsión, receptores sensibles en las patas.

Es noche y deserción, es un hormiguero infinito en la mirada. La mirada del mundo desde cientos de miles de millones de pantallas. Hoyos y palas.

Las tripas del niño, la sangre en la cara sucia, polvorienta la nariz, la garganta.

Se llama terror, se llama esperanza.

Se llama la llaman nos llama y no hacemos nada. Likes asesinos, pegatinas, pancartas, pintadas en el muro lamentando, apretando los ojos, los dientes.

Son pequeños silencios, remolinos de polvo, pelusa amontonada en el cogedor de un siglo demente que no recuerda nada.

Se llama vergüenza, se llama esperanza.

Y duele y asusta y sangra y muere y mata y despide un olor alucinado, supuesto, persistente. Manchas oscuras, duras palmadas de resignación derramando un perdón imposible en mi espalda.

Son pequeños brotes, pequeños silencios, pequeñas arpías… se llaman dolor, se llaman terror, se llaman vergüenza y sin vergüenza esperanza.

Son pequeños brotes que perforan nuestra espalda.

Se llama, la llaman, nos llama…